Estaré por aquí
detenida en el tiempo
haciéndole las mismas preguntas
a la pared de arcoíris rojos
mientras bajo la luz
descalzo cabalga
un cisne blanco.
Iré leídos todos los libros de la tierra
a buscar
entre tus labios un unicornio
solo uno
y regresaré con las manos vacías
de llanto los ojos
sonriendo.
Habré sobrevivido a la espera
a los días sin oraciones ni Dios
desnuda
con la espalda a fuerza de quebrantos
rota
mis huesos.
Extenderé mis manos
se elevarán mis pies
muda la tarde
regreso de nuevo.
Poema