Entre los números del insomnio
un hombre y una mujer.
La Virgen les devuelve
una postal de porcelana.
sin
voz
ni lecho.
Descubren la piedad
sobre el calvario de los pasos.
Al interior del horizonte, un pez
escamotea la razón por partida doble.
Dientes compartidos
horno
sed.
Luego vendrán
por nosotros.
Poema