Estaré por aquí detenida en el tiempo haciéndole las mismas preguntas a la pared de arcoíris rojos mientras bajo la luz descalzo cabalga un cisne blanco. Iré leídos todos los libros de la tierra a buscar entre tus labios un unicornio solo uno y regresaré con las manos vacías de llanto los ojos sonriendo. Habré sobrevivido a la espera a los días sin oraciones ni Dios desnuda con la espalda a fuerza de quebrantos rota mis huesos. Extenderé mis manos se elevarán mis pies muda la tarde regreso de nuevo.